Zonas muertas en el océano se propagan por todo el mundo.

Un área muerta o zona muerta es una región del océano u otros cuerpos grandes cuerpos de agua, en que los niveles de oxígeno son bajos debido a la excesiva cantidad de polución de las actividades humanas acompañadas de otros factores que acaban con el oxígeno necesario para sostener la vida marina en las profundidades. Las zonas muertas se encuentran en áreas del fondo de los mares, lagos u océanos desprovistos, o con una concentración muy baja de oxígeno disuelto en el agua (inferior a dos miligramos por litro), las zonas muertas del océano son un ejemplo trágico del impacto negativo del ser humano en los océanos del mundo.

Al inicio de los años 70s los oceanógrafos empezaron a notar el crecimiento de las áreas muertas. Algunas ocurren naturalmente, pero la prevalencia de ellas desde la década de 1970, cuando se detectaron las zonas muertas en la Bahía de Chesapeake de Maryland, así como en el de Escandinavia en el Estrecho Kattegat en la desembocadura del Mar Báltico, el Adriático Norte y el Mar Negro nos da la pista de la mano del hombre. En marzo de 2004, cuando se estableció el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la institución reportó 146 áreas muertas en los océanos del mundo. Las más pequeñas detectadas medían un kilómetro cuadrado y las más grandes abarcan 70 000 km². En un estudio de por el 2008, se encontró que había 405 zonas muertas del océano en todo el mundo, incluso en América del Sur, China, Japón, el sudeste de Australia y en otros lugares hoy en día hay bastantes más. A nivel mundial, las cifras van en aumento, habiendo en el 2018 más de 530 zonas muertas acuáticas en todo el mundo, que abarca más de 95.000 kilómetros cuadrados.

Origen y causas: 

Las áreas muertas se originan en océanos, mares y lagos por el incremento de nutrientes químicos en el agua, principalmente nitrógeno y fósforo, proceso llamado eutrofización. Estos químicos son fundamentales en el crecimiento y reproducción de algunos tipos de algas y fitoplancton, causando un aumento rápido de la densidad de estas especies y creando un proceso denominado bloom de algas.

El flujo de fertilizantes, aguas residuales y contaminantes industriales en los ríos es la causa es un incremento de los nutrientes químicos en el agua, lo que lleva a la proliferación excesiva de algas que agotan los niveles de oxígeno bajo el agua. El nitrógeno y el fósforo de la escorrentía agrícola son los principales culpables, pero las aguas residuales, las emisiones vehiculares e industriales e inclusive factores naturales también juegan un papel en el desarrollo de zonas muertas. Debido a esta condición, en estas zonas no existe vida marina o está severamente reducida.

Más de 16.000 plantas desalinizadoras situadas en diversas regiones del mundo producen mucho más lodo tóxico que agua dulce, señala una de las primeras investigaciones a gran escala de los residuos que genera la industria. Sus resultados demuestran que por cada litro de agua dulce extraído del mar o de fuentes de agua salobre, se vierte un litro y medio de lodo, la denominada salmuera, directamente al océano o a la tierra.

Esta sustancia extraordinariamente salada se hace incluso más tóxica a causa de los químicos que se utilizan comúnmente en el proceso de desalinización, como el cobre y el cloro. Las dimensiones de la contaminación son impresionantes: 50.000 millones de metros cúbicos al año, volumen suficiente para cubrir con una capa de 30 centímetros Inglaterra y Gales juntos, o el estado estadounidense de Florida.

Más de la mitad de la salmuera mundial proviene de solo cuatro países: Arabia Saudita (el 22 %), Emiratos Árabes Unidos (el 20,2 %), Kuwait (el 6 %) y Catar (el 5,8 %).

Necesitan oxígeno para sobrevivir:

Casi toda la salmuera regresa al medio ambiente, principalmente a los océanos. La sal eleva las temperaturas de las aguas costeras y provoca la disminución de la cantidad de oxígeno en ellas. Es difícil para los organismos acuáticos respirar en estas condiciones, necesitan oxígeno para sobrevivir.

Estas condiciones pueden crear en los océanos las zonas muertas, áreas afectadas por la contaminación de la actividad humana donde la vida marina se ha extinguido casi por completo. El año pasado, la zona muerta del golfo de México alcanzó su tamaño récord: 21.200 kilómetros cuadrados.

Hace algunos años fue descubierta una zona de este tipo en la bahía de Bengala, en el océano Índico. Ocupaba un área de 60.000 kilómetros cuadrados —mayor que el territorio de Costa Rica— y su concentración de oxígeno es críticamente baja, lo que crea las condiciones para la desaparición de organismos. Otra zona muerta conocida se ubica en el mar de Arabia, y cubre un área de alrededor de 165.000 kilómetros cuadrados. 

¿Los perjuicios para el hombre?

La gente se contamina, ya sea directamente por los productos domésticos o por el consumo de alimentos marinos contaminados y grasas de origen animal. Hay pruebas de que una serie de sustancias químicas hechas por el hombre puede causar serios problemas de salud – incluyendo cáncer, daños al sistema inmunológico, problemas de conducta, y la reducción de la fertilidad.

En general, los volúmenes de agua dulce en el mundo están disminuyendo, y seguirán haciéndolo. Para cada grado que aumenta la temperatura de la Tierra, alrededor del 7 % de la población global (500 millones de personas) tendrá un 20 % menos de agua dulce a su disposición, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

Fuentes:

www.diarioecologia.com

www.nauticalnewstoday.com

www.wikipedia.com